La Eucaristía, corazón y síntesis del camino
En el clima de oración de la Basílica, repleta de miembros de los diferentes grupos de la Familia Salesiana procedentes de todo el mundo, la celebración conclusiva se presentó como el corazón y la síntesis de la experiencia vivida. La Eucaristía recondujo a la fuente cada reflexión, encuentro y testimonio, ofreciendo a todos la oportunidad de renovar su disponibilidad al Señor y a la misión educativa y pastoral confiada por Don Bosco a su Familia.
«Servir»: forma concreta del discipulado cristiano
En la homilía, el Rector Mayor guió a la asamblea en una profunda meditación sobre la dimensión del servicio como forma esencial del discipulado cristiano, en plena sintonía con el Aguinaldo 2026: «Haced lo que él os diga». Partiendo de las lecturas dominicales, el padre Fabio Attard subrayó que el servicio no es un añadido opcional a la vocación cristiana, sino su corazón palpitante, el lugar donde la fe se encarna y se convierte en testimonio creíble.
Recurriendo al profeta Isaías, a san Pablo, al salmo responsorial y a la figura de Juan Bautista, el Rector Mayor destacó cómo la identidad del creyente nace del ser llamado y elegido para una vida entregada. El servicio, afirmó, no nace del esfuerzo moral o del sentido de culpa, sino de un encuentro auténtico con el amor de Dios, que libera el corazón y lo hace capaz de decir con verdad: «Aquí estoy, vengo para hacer tu voluntad».
Servir como expresión de fe auténtica
En el centro de la homilía surgió con fuerza la idea de que una fe auténtica se reconoce por el servicio concreto, vivido con gratuidad y sin buscar protagonismo. Cuando el servicio se vive al estilo del Evangelio, se vuelve contagioso, genera libertad y abre nuevos caminos también para los demás. En un mundo marcado por la soledad, la indiferencia y la competencia, el servicio cristiano aparece así como un gesto profético, capaz de devolver la dignidad a la persona y de construir comunidades basadas en la fraternidad.
«Haced lo que Él os diga»: un encargo para el futuro
En la parte final, el padre Fabio Attard recordó con fuerza las palabras de María en las bodas de Caná: «Haced lo que Él os diga», presentándolas como programa de vida y misión para toda la Familia Salesiana. Acoger los signos de los tiempos, arraigarse profundamente en Cristo, vivir la llamada con libertad interior y servir con alegría y generosidad: estos son los pasos indicados como camino concreto para encarnar el Aguinaldo 2026 en la vida personal y comunitaria.
Enviados al mundo con María Auxiliadora
La celebración concluyó en un clima de gratitud y renovado impulso misionero. Encomendados a María Auxiliadora, los participantes recibieron un mandato silencioso pero elocuente: volver a sus contextos como discípulos-servidores, portadores de esperanza, de cercanía y de amor educativo, especialmente hacia los jóvenes más pobres y frágiles.



