¿Qué es una Visita Extraordinaria? ¿Quién la conduce?
Una Visita Extraordinaria es un momento importante para todas las inspectorías salesianas. Es una visita que nuestras Constituciones requieren al Rector Mayor realizar cada seis años en todas las inspectorías de la Congregación. El mismo artículo establece que esta puede ser realizada por un visitador, un delegado, ya que es imposible para el Rector Mayor efectuar todas las Visitas Extraordinarias.
¿Cuál es la importancia de las Visitas Extraordinarias? ¿Qué representan para la Inspectoría que las recibe?
Permiten una comprensión más profunda de la realidad de cada inspectoría, de cada casa y de los religiosos, por parte del Rector Mayor y del Consejo General. Por tanto, después de cada Visita, se prepara un informe que se presenta al Consejo General y al Rector Mayor. Después de examinar este informe, el Rector Mayor escribe una carta al respectivo inspector.
¿Cuáles fueron las principales motivaciones de esta Visita a la Inspectoría portuguesa?
Es principalmente la necesidad de establecer relaciones muy estrechas entre cada inspectoría y el Rector Mayor, para que él pueda alentarlas y guiarlas.
¿Cómo ve la realidad actual de la Inspectoría portuguesa?
Es una realidad hermosa, coherente, con una gran vitalidad salesiana. Cuando se llega a las Casas – diez en total, incluyendo la de Cabo Verde – se respira una atmósfera típicamente salesiana, hecha de cercanía a los jóvenes y espíritu de familia.
¿Qué aspectos de la misión salesiana en Portugal le tocan más profundamente?
He apreciado mucho la Fiesta de la Santidad Juvenil, la primera de este tipo que encuentro en una Inspectoría. ¡Ha sido significativo ver cómo los jóvenes han celebrado esta realidad! Me tocó también la serenidad de la vida en las comunidades. Puedo decir que la vuestra es una inspectoría acogedora, donde me he sentido como en casa.
¿Cómo valúa el papel de la presencia salesiana en el contexto educativo portugués?
Esta es una Inspectoría fuertemente caracterizada por su sistema escolar, muy bien gestionado y con una fuerte identidad salesiana. Las escuelas salesianas en Portugal alcanzan un nivel de excelencia, no solo por los resultados educativos, sino también porque representan un espacio propicio para realizar la misión salesiana: educar y evangelizar. Si hay un espacio en el que el binomio evangelizar educando – educar evangelizando, puede ser realizado más plenamente, es justamente la escuela. Y es por esto que aprecio tanto todas las actividades que esta inspectoría ha concebido alrededor del ambiente escolar.
¿Cuáles son, en su parecer, los mayores desafíos que la Congregación Salesiana enfrenta hoy a nivel global?
Diría que el primer desafío para la Congregación es llegar a los jóvenes. En un mundo caracterizado por una gran diversidad cultural, étnica, religiosa y sociocultural entre los jóvenes, alcanzarlos a todos sigue siendo un gran desafío. Por otra parte, llegar a los jóvenes más pobres a través de la educación es también un gran desafío, ya sea en los oratorios, en las parroquias o en las obras sociales.
El cuidado de los más pobres y excluidos es una prioridad en el carisma salesiano. ¿Cuáles son hoy las nuevas formas de pobreza que desafían a la Congregación?
Hoy existen muchas formas de pobreza entre los jóvenes. Pienso que decir «jóvenes», hoy, mirando al mundo global, significa a menudo decir «pobreza». Es verdad que tenemos muchos jóvenes en las sociedades de asistencia, pero la Congregación se encuentra a nivel global en lugares pobres donde otros no llegan. Y es allí donde nos encontramos.
Se habla mucho de la caída de vocaciones en Europa. ¿Cómo está tratando de responder la Congregación a este desafío?
La Congregación se empeña en ayudar a cada salesiano a ser un buen salesiano, a vivir la vocación con alegría y felicidad, porque solo así podemos «contagiar» nuestra realidad y a quien nos rodea. La cuestión de las vocaciones es compleja, depende de varios factores. No tenemos, por ejemplo, suficientes jóvenes y la tasa de natalidad es cada vez más baja. Pero cuando miro nuestra realidad, no soy uno de aquellos que demoniza continuamente nuestra cultura. Tenemos muchas cosas hermosas, pero sin embargo debo reconocer que nuestra cultura no es una cultura vocacional.
¿Qué papel desempeñan los laicos en la misión salesiana hoy?
Es un papel muy importante. Es verdad que debemos continuar dando pasos adelante, pero la Congregación, desde que abordó este tema – en 1996, durante el Capítulo General 24 – nunca ha dejado de insistir en esta realidad. El desafío ahora es también el de acompañar a todos estos laicos, no solo para que compartan un trabajo, sino sobre todo para que compartan el espíritu de Don Bosco y la misión salesiana.
En el año que marca el 150° aniversario de la Primera Expedición Misionera, ¿qué horizontes misioneros se abren hoy para los Salesianos?
¡La Congregación no abandona el horizonte misionerio! Hemos fundado recientemente una misión en Grecia, esperamos entrar en Argelia y tenemos muchos frentes misioneros. En esta inspectoría, por ejemplo, muchos jóvenes de Cabo Verde esperan que Don Bosco les dé una respuesta.
La Congregación ha iniciado una nueva fase con la elección del nuevo Rector Mayor. ¿Qué características destaca en su personalidad y en su liderazgo?
Seguramente la atención por el individuo, por las vidas de cada uno. Luego, su constante disponibilidad y su gran capacidad intelectual. Tiene facilidad para los idiomas, lo que le permite entrar en contacto con las personas. Tiene obviamente un inmenso amor por Don Bosco e insiste con fuerza en que debemos conocerlo.
¿En cuáles aspectos la Congregación puede observar continuidad y en cuáles aspectos puede observar novedad?
Cuando llega un nuevo Rector Mayor, él es el Sucesor de Don Bosco, por tanto es Don Bosco mismo quien garantiza la continuidad. Las Líneas Programáticas, sin embargo, introducen claramente elementos de novedad, basta pensar que somos llamados a reflexionar sobre temas como la Inteligencia Artificial. Si, en conclusión, la primera y segunda línea están en continuidad con el anterior Capítulo General, las últimas dos representan una novedad.
Al término de esta Visita Extraordinaria, ¿qué mensaje quiere dejar a los jóvenes, a los Salesianos y a la Familia Salesiana en Portugal?
Para mí, este es el mensaje: «El Señor está con nosotros, el Señor nos acompaña, el Señor no nos abandona. La única cosa que debemos hacer es abrir nuestros corazones a Él». ¡Es por tanto un mensaje de esperanza! Sí, es verdad, tenemos dificultades, pero podemos construir un futuro de esperanza, especialmente para los jóvenes, que no son solo simples destinatarios, sino que nos son confiados por el Señor, para un camino a recorrer juntos.
En la larga entrevista, el padre Godoy continúa relatando también su camino vocacional, iniciado a los diez años con el encuentro de los salesianos en Utrera. Durante un retiro espiritual, una frase decisiva (“de tu sí o de tu no depende la felicidad de muchos”) lo lleva a elegir la vida salesiana, con el apoyo de sus padres. Entra muy joven en la Congregación, estudia, enseña y desempeña diversos encargos de responsabilidad en la Pastoral Juvenil y en el gobierno de las inspectorías salesianas en España. Se convierte en superior primero en Sevilla y luego en Madrid, participando en los Capítulos Generales, en los cuales es elegido – y posteriormente confirmado – como Consejero Regional para la región Mediterránea.
El texto completo, en lengua portuguesa, está disponible aquí, en el sitio de los salesianos de Portugal.



