Estos nuevos espacios son el fruto de la acción conjunta realizada gracias a la sinergia entre los Salesianos de Don Bosco, los organismos públicos, la Fundación Caja de Ahorros de Fossano y varios otros socios privados, que han firmado una colaboración que consolida el papel del CFP salesiano como referente educativo y profesional.
La nueva estructura potencia un modelo formativo que en el Piamonte registra resultados particularmente relevantes: la tasa de éxito formativo de los itinerarios CNOS-FAP se sitúa en torno al 95%, confirmando la eficacia de un sistema centrado en la pedagogía de Don Bosco, en el aprendizaje práctico y en la inserción laboral.
En la inauguración, celebrada en la sede de la calle Verdi, participaron numerosas autoridades institucionales y representantes del mundo económico y social: el presidente de la Región del Piamonte Alberto Cirio, el senador Giorgio Maria Bergesio y la diputada Chiara Gribaudo expresaron su gran satisfacción por la intervención, reafirmando el pleno apoyo al modelo salesiano y a las inversiones en la formación de los jóvenes, considerados una palanca estratégica para el desarrollo del territorio.
También estuvieron presentes las principales asociaciones empresariales y numerosas empresas del territorio, en testimonio de un diálogo estructurado entre formación y empresa que caracteriza la experiencia salesiana.
Un signo concreto de la red de los Salesianos fue también el servicio de acogida y catering, íntegramente organizado por los CFP de Savigliano, Bra y Saluzzo, ejemplo de colaboración entre las realidades del territorio y de valorización de las competencias de los estudiantes.
El centro salesiano de Fossano, activo desde 1890 y fundado por don Miguel Rúa, primer sucesor de Don Bosco, ha sabido evolucionar con el tiempo, pasando de los talleres artesanales tradicionales a los actuales ámbitos mecánicos, tecnológicos, del bienestar y de los servicios, manteniendo en el centro el método educativo de Don Bosco: una formación integral de la persona, capaz de conjugar el crecimiento humano, las competencias profesionales y la inserción laboral.
La inauguración de la nueva ala, en el día de la fiesta de San José, evocó simbólicamente el valor del trabajo y de la formación, relanzando una visión que mira hacia adelante incluso en tiempos complejos: invertir en los jóvenes como elección educativa, social y económica, en plena continuidad con el carisma de Don Bosco.



