Desde las regiones centrales bañadas por el sol hasta las islas costeras y las zonas montañosas, las presencias salesianas se convirtieron en verdaderas «casas comunes» para los jóvenes, favoreciendo la comunión y la amistad más allá de las fronteras geográficas, sociales y religiosas. En Don Bosco Ky Anh, más de mil jóvenes procedentes de trece parroquias misioneras participaron en una celebración caracterizada por la participación colaborativa de sacerdotes y hermanos salesianos, hermanas HMA y cooperadores salesianos. En el distrito costero de la isla de Can Gio, casi seiscientos niños, incluidos estudiantes de las escuelas públicas locales, fueron acogidos con un espíritu de apertura e inclusión. Don Bosco Ben Cat recibió a setecientos niños procedentes de refugios, internados y oratorios, creando un cálido ambiente familiar inspirado en el Sistema Preventivo. En Huong Tran, la Feria de Primavera asumió el carácter de una tradicional fiesta de pueblo, reuniendo a católicos y vecinos no católicos en una alegre experiencia de encuentro. Mientras tanto, Don Bosco Da Lat registró la mayor participación, acogiendo a más de mil setecientos jóvenes procedentes de los puestos avanzados apostólicos de Don Duong y Duc Trong.
En cada lugar, los festejos estuvieron firmemente arraigados en la fe a través de la celebración de la eucaristía en la solemnidad de María, Madre de Dios. Se invitó a los jóvenes a vivir su fe de manera concreta. En Ben Cat se subrayó el mensaje del Aguinaldo Salesiano 2026, «Hagan lo que Él les diga», animando a escuchar atentamente la voz de Dios en la vida cotidiana. En Huong Tran, la celebración inspiró a los participantes a abrazar su vocación de discípulos misioneros, llevando los valores del Evangelio a sus actividades diarias. En Da Lat, el director invitó a los niños a reconocer el amor de Dios a través de quienes los sirven, cultivando corazones agradecidos y generosos.
Más que simples ferias con puestos de comida y juegos tradicionales, las Ferias de Primavera se han convertido en verdaderos parques de juegos educativos, aulas vivas donde la alegría y la formación iban de la mano. A través de juegos y actividades de grupo, los niños aprendieron lecciones de honestidad, disciplina, trabajo en equipo y respeto. En Don Bosco Da Lat, se prestó especial atención a la conciencia ambiental mediante el tema «Vivir verde cada día», fomentando la responsabilidad hacia la creación y estilos de vida sostenibles. Alegres actuaciones musicales, espectáculos de magia y pequeñas bolsitas de regalo hicieron tangible el espíritu salesiano, encarnando la convicción de san Juan Bosco de que no basta amar a los jóvenes, sino que ellos deben saber que son amados.
Aunque la Feria de Primavera 2026 ha terminado, su eco sigue resonando en los corazones de los jóvenes. Sus sonrisas, sus risas y sus sencillas palabras de gratitud permanecen como los frutos más significativos para los hijos e hijas de san Juan Bosco. Al confiar el nuevo año a María, Madre de Dios, las comunidades salesianas acompañan a los jóvenes mientras avanzan con confianza, llamados a convertirse en pequeños testigos de alegría, fe y amor en sus familias, en las escuelas y en las comunidades.
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