Polonia – “Hagan lo que Él les diga – Creyentes, libres para servir”: las inspectorías de Polonia en las Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana 2026
El encuentro comenzó con una oración guiada por la inspectoría salesiana de Polonia-Piła. La invocación al Espíritu Santo incluía la petición de que Cristo esté en el centro de nuestras vidas, de que podamos tener corazones dispuestos a la escucha y al servicio, abiertos a la Palabra de Dios y alegres al entregarnos, sobre todo a los jóvenes. Toda la asamblea fue confiada a María Auxiliadora, con un rezo conjunto del Ave María.
El padre Bartłomiej Polański, SDB, superior de la Inspectoría de Wrocław (PLO), dio la bienvenida a los participantes, subrayando su alegría por el encuentro conjunto y por la unidad con toda la Familia Salesiana que celebra la 44° edición de este importante evento salesiano. Luego, deseó a las personas presente un tiempo bendecido de comunión espiritual. El padre Piotr Lorek, SDB, subrayó por su parte la dimensión especial de las celebraciones de este año – el 150° aniversario de la Asociación de los Salesianos Cooperadores – agradeciéndoles su presencia y testimonio de vida. Refiriéndose al Aguinaldo de 2026 y a las palabras de María en Caná, recordó a los presentes que es Ella quien nos enseña la confianza y la obediencia a la Palabra de Jesús.
Un momento especial del encuentro fueron los testimonios vocacionales de los salesianos cooperadores de cuatro inspectorías, que – como subrayó el padre Zygmunt Kostka, vicario inspectorial de la inspectoría PLS – representan un don inestimable para toda la Familia Salesiana.
Natalia Tarnogrodzka, de Breslavia, habló de su camino, iniciado con la participación en la JMJ de 2016 y que, a través de la exploración y el discernimiento, la llevó a pronunciar los votos. Como María en Caná, desea tener valentía y ser un instrumento en manos de Dios. Waldemar Bojar, de la inspectoría de Piła, compartió su experiencia de muchos años de formación y trabajo con los jóvenes, subrayando que la espiritualidad salesiana le da la fuerza para servir fielmente, también en la difícil cotidianidad de la vida familiar. Elżbieta Talik, de Varsovia, aspirante salesiana, habló de sus muchos años de acompañamiento de las Hijas de María Auxiliadora y de su profundo sentido de pertenencia a la Familia Salesiana. Andrzej Wanat, de la inspectoría de Cracovia, subrayó la importancia fundamental de escuchar a Jesús, lo que nos permite discernir correctamente Su voluntad.
Los participantes fueron invitados a la peregrinación de los Salesianos Cooperadores a Jasna Góra para celebrar el 150° aniversario de la Asociación (16 de mayo) y a un encuentro de los Jóvenes SSCC (24 de enero). A esto siguió un trabajo de grupo, durante el cual compartieron sus experiencias de discernimiento cotidiano de la voluntad de Dios. Muchas voces resonaron sobre la importancia de la Palabra de Dios, de la eucaristía, de la adoración y del silencio, en el que Dios a menudo habla a través de las personas.
En conclusión, Agata Kołakowska subrayó el valor de la comunidad y de la familia – también salesiana – que ayudan a vivir fielmente el carisma de san Juan Bosco en la vida cotidiana.
Un añadido conmovedor al encuentro fue el testimonio de Olena, de Odesa, quien habló del descubrimiento de su vocación en la comunidad salesiana y de la fundación de la comunidad de los Salesianos Cooperadores en Ucrania. “Esta es mi vocación”, dijo con sencilla alegría y esperanza por el ulterior desarrollo de la comunidad.
La oración final fue guiada por la inspectoría salesiana de Cracovia. La hermana Małgorzata Łukowska pronunció la oración de las “Buenas Noches”, recorriendo la escena de Caná de Galilea y recordando la sacralidad de la vida cotidiana, que – vivida con fidelidad y sabiduría – puede convertirse en lugar de revelación a Dios. Animó a la gratitud y a la confianza en María, recordando las palabras de Don Bosco: «Confíen en María y verán lo que son los milagros».
En conclusión, el padre Polański agradeció a los organizadores y a los participantes e invitó a todos a rezar juntos en Jasna Góra el próximo treinta y uno de enero. “Debemos hacer todo lo que el Señor Jesús nos dice”, les recordó, animándolos a escuchar, leer y meditar la Palabra cada día. El encuentro concluyó con una bendición, en un clima de gratitud, unidad y renovada disponibilidad para servir en libertad.