Padre Servilien Ufitamahoro, director de la Oficina Salesiana de Planificación y Desarrollo, subrayó la necesidad de esta modernización, enfatizando que anteriormente el Centro «había luchado por mantener una alimentación eléctrica constante dentro de nuestro complejo, debido a recursos limitados»; una situación que hacía difíciles las operaciones diarias.
Para resolver estos problemas, el Centro colaboró con una empresa especializada para implementar tecnologías modernas, que llevaron a la instalación de veinticuatro paneles solares y dos baterías avanzadas.
El proyecto ya ha producido resultados medibles. La energía solar ahora representa el treinta por ciento de la electricidad utilizada por el Centro, llevando a lo que padre Ufitamahoro describe como una «mejora significativa de nuestras operaciones diarias». Más allá de las ventajas logísticas inmediatas, la iniciativa representa un compromiso hacia la protección ambiental. El padre Ufitamahoro enfatizó que, a la luz del cambio climático, la adopción de energías renovables es fundamental para cuidar mejor el ambiente.
Mirando hacia el futuro, el director expresó la esperanza de que el Centro de Acogida de Kigali pueda pasar al cien por ciento de energía solar.
«Mi esperanza es que, si Dios lo permite, podamos pasar al cien por ciento de energía solar en este centro, en el próximo futuro – afirmó el padre Servilien Ufitamahoro –. Agradecemos nuevamente a Missioni Don Bosco de Turín por haber dado siempre un apoyo continuo y por su gran dedicación a nuestra misión en la Inspectoría África Grandes Lagos (AGL)», concluyó.



