La celebración se desarrolló en una iglesia colmada de fieles, autoridades civiles y miembros de la Familia Salesiana, en un clima de viva y sentida participación. El Concejo Municipal de Chieri, con voto unánime, aprobó el otorgamiento de la ciudadanía honoraria, acogiendo la propuesta presentada por el Instituto Salesiano «San Luis», en continuidad con análogos reconocimientos ya atribuidos en el pasado a los entonces Rectores Mayores padre Pascual Chávez Villanueva y a padre Ángel Fernández Artime, también ellos ciudadanos honorarios de la ciudad.
Quien expresó el significado del acto fue el alcalde de Chieri, Alessandro Sicchiero, quien subrayó cómo este nombramiento celebra «el vínculo indisoluble que une a Chieri con el mundo salesiano» y representa un signo concreto de reconocimiento hacia una presencia que desde hace generaciones contribuye al crecimiento humano, cultural y espiritual de los jóvenes.
La ceremonia oficial se insertó en el contexto de la Fiesta de San Juan Bosco, momento particularmente querido por la ciudad de Chieri, lugar profundamente vinculado a los años de la formación del Santo de los jóvenes. En tal ocasión, padre Fabio Attard presidió la Santa Misa solemne en el Duomo, ofreciendo una reflexión intensa y actual sobre el carisma de Don Bosco, recogida en la homilía con el título: «Llamada a la escucha atenta y a la respuesta generosa».
En su mensaje, el Rector Mayor evocó con fuerza la experiencia vocacional de Don Bosco, nacida de la escucha profunda de la realidad y de la docilidad al llamado de Dios. Destacó cómo la misión salesiana nace de una respuesta aparentemente «imposible», pero hecha fecunda por la confianza en la Providencia, por el acompañamiento humano y espiritual y por una esperanza inquebrantable en el crecimiento integral de los jóvenes. La homilía tocó además temas de gran actualidad: la urgencia de la escucha auténtica en una sociedad frenética, el valor de la mediación educativa contra el aislamiento, el optimismo de la fe frente al cinismo contemporáneo y la educación como forma privilegiada de evangelización.
Al término de la celebración eucarística, después de la misa, se llevó a cabo el otorgamiento oficial de la Ciudadanía Honoraria, acompañado por la entrega del correspondiente certificado. El texto del reconocimiento subraya el compromiso de padre Fabio Attard «al servicio de las jóvenes generaciones en todo el mundo«, su fidelidad al carisma de Don Bosco y la contribución ofrecida a la promoción de los valores de la acogida, de la solidaridad y de la esperanza.
El otorgamiento de la ciudadanía honoraria a padre Fabio Attard quiere ser no solo un gesto de estima personal, sino también un signo de reconocimiento hacia la entera Congregación Salesiana, que continúa ofreciendo una contribución preciosa y constante a la formación de los jóvenes y a la construcción de una sociedad más justa y solidaria.
La jornada del 1° de febrero de 2026 quedará así impresa en la memoria de la ciudad de Chieri como una celebración de la fidelidad al carisma salesiano, de la responsabilidad educativa y de la esperanza cristiana, encarnadas hoy en el servicio y en el testimonio del Rector Mayor de los salesianos.