Papúa Nueva Guinea – Los salesianos sostienen a las familias desplazadas en Port Moresby
A pesar de las ofertas de ayuda por parte de los donantes, los avances hacia una solución estable siguen siendo lentos y los retrasos en las respuestas oficiales han incrementado la vulnerabilidad de las familias, en particular de las mujeres y de los niños. En las últimas semanas, las noticias de desalojos y destrucción de casas y propiedades han agravado todavía más las dificultades. Varios estudiantes residentes en las zonas afectadas se han visto golpeados, y algunos se han retirado de la escuela para el año académico 2026.
En un gesto de solidaridad cristiana, la escuela técnica Don Bosco (DBTS) de Gabutu ha ampliado la ayuda alimentaria temporal para apoyar las necesidades inmediatas de las familias desplazadas. Aunque la institución no está directamente implicada en la disputa territorial, ha intentado responder a las necesidades humanitarias derivadas de la situación.
En un gesto inspirado por las palabras de los Hechos de los Apóstoles, que recuerdan a los cristianos la alegría que se experimenta al dar, la DBTS de Gabutu ha proporcionado ayuda alimentaria temporal para contribuir a satisfacer las necesidades inmediatas de las familias desplazadas. Aunque la institución no está directamente implicada en la disputa territorial, la comunidad salesiana ha elegido solidarizarse con quienes afrontan el hambre y las dificultades en este momento difícil.
El padre Ambrose Pereira, director de la DBTS Gabutu, expresó su sincero agradecimiento al personal, a los estudiantes, a los exalumnos y a los feligreses de María Auxiliadora Sabama por su generosa solidaridad. También el personal del Instituto Técnico Don Bosco (DBTI) de Boroko, junto con los miembros del equipo de pastoral de la DBTS y varios benefactores, ha contribuido a la recogida de donaciones. La comunidad de desalojados de Two Mile, en Port Moresby, ha expresado sincera gratitud por el apoyo recibido, ya que esta ayuda oportuna ha traído un alivio concreto y una renovada esperanza, especialmente a las madres y a los niños afectados por los desalojos.