El viaje misionero tiene diversos significados: la cercanía de toda la Congregación a los hermanos que acompañan con el carisma de Don Bosco en las situaciones más periféricas del mundo y están presentes en las obras que se llevan adelante gracias a la ayuda que proviene de miles de benefactores en Italia.
En Liberia los salesianos llegaron en 1979 y también han sufrido el drama de la guerra civil (1989-2003) y de la epidemia de Ébola (2014). Su intervención para ayudar a los más jóvenes a construir un futuro mejor para sí mismos y para el país ha tenido que afrontar devastaciones materiales y morales, encontrando la condición de una orfandad en crecimiento. La delegación de Missioni Don Bosco visitará la casa de Monrovia, la capital, centro propulsor de otras presencias, como la de Tappita en la zona del bosque.
En Sierra Leona, donde los salesianos llegaron en 1986 y también encontraron allí la guerra civil (1991-2002), al término de la cual finalmente pudieron desempeñar un papel importante para afrontar la emergencia escolar.
El padre Barone llegará a las comunidades de Bo, de Freetown y de Lungi. En la capital es particularmente significativo para los salesianos el centro «Don Bosco Fambul» que alberga también un refugio para las jóvenes víctimas de la prostitución; en Lungi hay una nueva instalación para garantizar a la comunidad una fuente de energía eléctrica segura, limpia y renovable.
Con el presidente viajan dos colaboradoras de Missioni Don Bosco, Lucia Brigiati para los proyectos y Ester Negro para la documentación audiovisual. La coordinación entre las diversas competencias del organismo misionero salesiano y los encuentros sobre el terreno son condiciones para que el apoyo tenga la máxima eficacia.
Para más información, visitar el sitio: www.missionidonbosco.org



