En 2024, la inspectoría encargó al grupo de consultoría Mantra Strategies de realizar una revisión organizativa completa. La consulta involucró a salesianos, miembros de la Familia Salesiana, jóvenes, laicos corresponsables de la misión, voluntarios y equipos directivos de los varios centros. Aun confirmando la solidez y la vitalidad de la misión, la revisión ha evidenciado nuevos desafíos en ámbito de gobernanza, sostenibilidad y liderazgo operativo. Entre las principales recomendaciones estuvo la institución del rol de CEO para sostener el desarrollo organizativo y garantizar una gestión responsable de los recursos.
A raíz de un proceso de discernimiento, el consejo inspectorial ha considerado que la introducción de esta figura pudiese reforzar la capacidad organizativa de la inspectoría, permitiendo al mismo tiempo a los salesianos dedicar mayor tiempo al ministerio pastoral entre los jóvenes. Como ha declarado el padre Eunan McDonnell, superior de la Inspectoría Salesiana de Irlanda, este nombramiento representa «un signo de crecimiento y de renovación», confirmando la colaboración entre vocaciones consagradas y laicales en el servicio a los jóvenes.
El rol de CEO no sustituye el del ecónomo inspectorial, sino que opera en estrecha colaboración con él y con el inspector. El CEO está llamado a trabajar en sinergia con el consejo inspectorial para definir y actuar la visión estratégica de la inspectoría, asegurando que las actividades operativas sean coherentes con la misión, el carisma y los valores salesianos. La función comprende además la promoción de una gobernanza eficaz, la sostenibilidad económica y la construcción de relaciones sólidas entre todos los sujetos involucrados.
Aceptando el encargo, Moss Garde ha subrayado la naturaleza colaborativa del rol y su orientación al servicio de la misión compartida en favor de los jóvenes.
Este nombramiento representa un paso significativo hacia un estilo de liderazgo más sinodal, profesional y corresponsable. Integrando competencias profesionales y carisma salesiano, la inspectoría refuerza su propia capacidad de responder de modo eficaz y sostenible a las necesidades de los jóvenes.
Se abre así una nueva fase para la inspectoría irlandesa, orientada al fortalecimiento de la gobernanza, de la colaboración y de la vitalidad de la misión a largo plazo.



