Algunos rasgos hicieron particularmente notable esta edición de la Asamblea General anual: un número de congregaciones participantes en lento crecimiento (con más de sesenta representantes, entre ellos Salesianos de Don Bosco y miembros de institutos de la Familia Salesiana); y un sentido más fuerte de comunión y mayor cohesión, fruto también del simposio de la Confederación de las Conferencias de Superiores Mayores de África y de Madagascar (COMSAM) realizado en 2025 en Sudáfrica.
En el centro de las cuatro jornadas de trabajo estuvo la búsqueda de una “vida nueva” (tema vocacional), basada en amplias encuestas realizadas entre muchos religiosos y jóvenes adultos, y reelaborada con el compartir en grupo, la oración sobre la cultura vocacional y la adoración eucarística vespertina por las vocaciones. Como fruto de este trabajo ya está en desarrollo una “Guía de Vocaciones” que podría estar disponible en unos pocos meses en todas las treinta diócesis de la Conferencia y en todos los alrededor de noventa institutos religiosos participantes.
Un buen número de superiores provinciales (quince de sesenta) participaba por primera vez en la asamblea de la LCCL. Además de conocer a muchos de sus “colegas”, apreciaron el programa informativo, que abordó muchas cuestiones relevantes de la vida consagrada actual en Sudáfrica: construir una cultura vocacional, salvaguardar la sabiduría ligada a las políticas de protección de menores, y la ciberseguridad en la misión. Muchas informaciones útiles se compartieron a través de los trece portafolios de reportajes en estilo entrevista LCCL (formación, vocaciones, pastoral juvenil, comunicación, educación católica, asistencia sanitaria católica, ecumenismo…).
La Asamblea General eligió además tres nuevos miembros del grupo ejecutivo, en representación de los tres países de la Conferencia: padre Coleman (Vocacionista, Sudáfrica), hermana Bontle (Hermanas del Calvario, Botsuana) y hermana María Cecilia Dlamini (Sierva de María, eSwatini). Ellos se integran en el conjunto del equipo ejecutivo, compuesto por diez miembros, que se ocupa de la animación de la gran red formada por noventa congregaciones con dos mil doscientos religiosos y religiosas afiliados.
La centralidad de la vida consagrada en el corazón de la Iglesia fue palpable también gracias a la presencia del Nuncio Apostólico, el arzobispo monseñor Mieczyslaw Jagodzinski, del arzobispo Emérito de Pretoria, William Matthew Slattery, OFM, y del obispo de enlace de la Conferencia Episcopal de Sudáfrica para la LCCL-SA, monseñor Vusimuzi Francis Mazibuko, OMI.
En definitiva, fue un gran momento de diálogo entre hombres y mujeres consagrados reunidos de los tres países de la LCCL del África Austral, con una fuerte contribución por parte de los hermanos religiosos.
Tras cuatro días de Asamblea General anual, los superiores provinciales presentes describieron la experiencia como un momento de gracia, interesante y edificante. Como compartió el padre Coleman: “Ha sido un encuentro maravilloso, he aprendido mucho del compartir personal, y ha sido muy útil para nuestra vida comunitaria, para entender mejor quiénes somos”.
wp-content/uploads/images/AFM - LCCL-SA 2026