Mantenimiento tras la interrupción del suministro
Los trabajos se iniciaron después de que los salesianos recibieran notificaciones de interrupciones en el sistema de distribución de agua. En la aldea de Santa Luzia, el jefe de comunidad, João Tsidzapi, informó que los habitantes tuvieron que volver a buscar agua en los ríos tras el bloqueo del sistema local. La falta de agua impidió también actividades cotidianas como el baño de las personas mayores.
En la aldea de Aopa, la rotura de la bomba había obligado a los habitantes a recurrir a los arroyos o a caminar hasta otras aldeas para obtener agua potable. Los equipos salesianos realizaron entonces el mantenimiento de los sistemas de captación y pusieron de nuevo en funcionamiento los pozos.
Sustitución de los sistemas e instalación de bombas eléctricas
En la aldea de Santarém, el equipo formado por los sacerdotes el padre Silvio Roberto y el padre Joseph Tran Van Lich y el diácono José Alves de Oliveira sustituyó un sistema de bombeo alimentado por paneles solares por una bomba eléctrica conectada a la red.
La sustitución se hizo necesaria tras varias averías en el sistema fotovoltaico instalado anteriormente por la Secretaría Especial para la Salud Indígena de Brasil. El nuevo sistema apunta a hacer más regular la distribución del agua y a aumentar la cantidad disponible para la aldea.
La intervención se realizó en colaboración con el Distrito Sanitario Especial Indígena de Barra do Garças, que solicitó la exención del pago de la energía eléctrica para los puntos de consumo colectivo presentes en las aldeas.
La red misionera asiste a decenas de comunidades
La misión salesiana se encarga del mantenimiento de los pozos en aproximadamente ochenta aldeas en las regiones de Sangradouro, São Marcos y Parabubure. El trabajo comprende el diagnóstico de las averías, la sustitución de las bombas sumergibles y la adecuación de los sistemas de captación.
Según el diácono José Alves de Oliveira, la demanda de nuevos pozos sigue siendo elevada en las aldeas de la región. Aproximadamente ciento cuarenta comunidades esperan aún la perforación de nuevos pozos para poder tener acceso al agua.
La demanda de nuevos pozos aumenta las dificultades
La expansión de las infraestructuras hídricas encuentra dificultades relacionadas tanto con la demanda acumulada como con las capacidades operativas de las instituciones. El Distrito Sanitario Especial Indígena no puede responder por sí solo al número de comunidades que solicitan nuevos sistemas.
El funcionamiento de las instalaciones depende también de factores externos. La inestabilidad en el suministro de energía eléctrica por parte de la compañía energética del estado de Mato Grosso puede impedir las pruebas y retrasar la puesta en marcha de los sistemas instalados.
En la aldea de Santarém, la nueva bomba eléctrica no ha sido aún probada tras su instalación, porque la comunidad llevaba tres días sin electricidad y esperaba la intervención de la compañía energética «Energisa».
Jóvenes misioneros continúan una tradición de servicio
La nueva generación de misioneros y colaboradores que opera desde la misión de Sangradouro continúa el trabajo realizado durante años en las aldeas de la región. La iniciativa prolonga el compromiso llevado adelante por salesianos y colaboradores que se han dedicado a la perforación de pozos y al mantenimiento de los sistemas hídricos en las comunidades indígenas, entre ellos el hermano Alois (Luiz) Würstle y el proyecto AMA.
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