Jerusalén – Nicea a 1700: recordar el Concilio y renovar la fe
El evento, como es tradición de la facultad, estuvo marcado por la participación de representantes de las diversas iglesias de Jerusalén reunidos para reflexionar sobre la importancia del Concilio como vínculo de unión de las comunidades cristianas, y contó con la participación de los obispos William Shomali, vicario para Jerusalén y Palestina, y Giacinto Marcuzzo, obispo emérito del Patriarcado Latino de Jerusalén.
El padre David M. Neuhaus SI, docente de la Facultad Teológica salesiana, desarrolló una ponencia sobre Concilio, Credo y Canon. El papel de Nicea en el desarrollo del Canon Bíblico, a través de la lectura de las interacciones entre el emperador Constantino, Eusebio de Cesarea y Atanasio de Alejandría, «actores particularmente significativos en este debate», y en particular sobre el encargo de cincuenta Biblias que Constantino solicitó al obispo Eusebio «que fueran escritas en pergamino preparado de manera legible y en una forma cómoda y portátil».
El archimandrita Cristódulo, abad del Monasterio griego ortodoxo de la Santa Cruz de Jerusalén, reflexionó sobre “La visión espiritual de Nicea: culto, oración y confesión”, concluyendo su intervención al afirmar que «la gracia divina no permite que los miembros de Cristo vivas fragmentados, sino que llama a todos a la unidad sobre el fundamento de la única fe y dentro de la vida eucarística común de la Iglesia».
Marie-Armelle Beaulieu, redactora jefa de Terresainte.net, presentó la contribución de los obispos palestinos presentes en el Concilio —nada menos que dieciocho— ofreciendo una amplia panorámica sobre la iglesia palestina del siglo IV d.C., deteniéndose en particular en Macario de Jerusalén, principal artífice de la construcción de la basílica del Santo Sepulcro, venerado como santo tanto en Oriente como en Occidente.
El canónigo Richard Sewell, de la Comunión Anglicana, afirmando querer aportar «una perspectiva anglicana inclusiva», reflexionó sobre Nicea como fundamento de la unidad de los cristianos hoy, afirmando con decisión que «si algo puede salvarnos, y a la Iglesia entera, de la falta de fe que son nuestras decisiones, ese algo es el documento fundacional de la unidad original de la Iglesia, que es precisamente el credo niceno-constantinopolitano».
Al margen del evento tuvo lugar la presentación del volumen Nicea I a 1700: recordar el Concilio y renovar la fe, miscelánea coordinada por los profesores Vincent Bosco SDB, docente en el Campus de Jerusalén de la Facultad de Teología de la UPS, y Stanley Jayakumar Yesudass SDB, docente en Don Bosco Theological Centre de Chennai, en India. El texto reúne contribuciones de alrededor de una docena de estudiosos que profundizan en el legado del Concilio desde diversas perspectivas, y fue fruto de un proceso de investigación y colaboración entre los dos centros de estudio y sus docentes.
Además de los contenidos presentados durante el simposio, la propia realización del evento tuvo un valor específico en sí misma: «En las últimas semanas nos preguntamos si convenía aplazar el evento a tiempos más serenos, pero luego nos dijimos que quizás hoy, en medio de una situación histórica difícil y preocupante, en medio de vientos de guerra que solo buscan exacerbar las divisiones, este seminario quería ser nuestra sencilla contribución para recordar que, para dar a nuestras comunidades un futuro de paz, es fundamental partir de lo que nos une, mirando nuestras raíces comunes y dejando de lado, por un momento, los elementos que parecen dividirnos», explicaron los promotores de la iniciativa.
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