Ha llegado el momento de la cuenta regresiva. Entre bastidores, los equipos organizativos y los voluntarios perfeccionan los detalles para garantizar que todo esté listo para uno de los momentos más destacados del año pastoral salesiano.
La XXX edición de los Juegos Nacionales Salesianos tiene un significado especial, ya que forma parte de las celebraciones por el centenario de la presencia de los Salesianos en Évora: un siglo dedicado a la educación, el acompañamiento y el crecimiento integral de generaciones de jóvenes, inspirado en Don Bosco.
Más que una competición deportiva, los Juegos Nacionales Salesianos son un espacio de encuentro, intercambio y vivencia de valores, donde el espíritu de equipo y la amistad ocupan el papel principal.
Uno de los momentos más esperados es la ceremonia de apertura, que será transmitida en directo en el canal de YouTube de los Salesianos, permitiendo a toda la comunidad nacional seguir el inicio de esta gran fiesta salesiana, también desde lejos.
Con todo en proceso de finalización, Évora se prepara para vivir jornadas intensas de alegría, deporte y espíritu salesiano. Al mismo tiempo, la invitación se dirige a todos los participantes y a la comunidad: es tiempo de vivir y celebrar juntos esta gran oportunidad.
«Pretendemos promover el deporte como oportunidad de encuentro y de crecimiento educativo, cultural y espiritual de los jóvenes de las casas de los Salesianos de Don Bosco y de las Hijas de María Auxiliadora de Portugal y de Cabo Verde», declaró convencido el padre David Teixeira, director de la casa salesiana en la ciudad, que acoge la manifestación por cuarta vez en su historia (las ediciones anteriores fueron las de 2010, 2015 y 2023).
El himno oficial de los Juegos Nacionales Salesianos 2026
Ya es posible escuchar el himno oficial de los Juegos Nacionales Salesianos 2026: «Um Século a Marcar«, que acompañará el desarrollo de la manifestación. Un himno que traduce lo que se vive dentro y fuera del campo: la energía del juego, la fuerza de la amistad y la alegría de formar parte de la gran Familia Salesiana.
«En esta edición en Évora celebramos también un recorrido con la historia, y sobre todo lo que sigue ocurriendo hoy: jóvenes que se entregan, que participan y que convierten los Juegos en una experiencia única», comentaron los organizadores de los Juegos.
Dinámica de los eventos
Los XXX Juegos Nacionales Salesianos prevén, en cuatro intensas jornadas de actividades:
– Competiciones deportivas en diferentes disciplinas (baloncesto, fútbol de salón, voley, natación y ping-pong) distribuidas entre las distintas instalaciones de la ciudad y divididas en los diferentes grupos por edades.
– Actividades de entretenimiento en el tiempo libre, con música, juegos y dinámicas de grupo.
– Programa cultural que permitirá a los participantes conocer el patrimonio histórico y monumental de Évora.
– Momentos de convivencia entre atletas, familias y comunidades educativas.
– Celebraciones de la fe y de la espiritualidad.
Los Juegos Nacionales Salesianos: una tradición de más de 30 años
Desde 1992, los Juegos Nacionales Salesianos recorren las diferentes presencias salesianas del país, llevando el espíritu educativo de Don Bosco a diversas ciudades y comunidades. A lo largo de tres décadas y treinta ediciones, este evento se ha consolidado como un hito anual en el calendario de las escuelas y los ambientes salesianos de Portugal. Además de los resultados deportivos, los Juegos Nacionales Salesianos promueven la formación integral, el deporte como instrumento educativo y de crecimiento personal, la convivencia y la amistad, y el encuentro entre jóvenes de distintas regiones.
Significado e impacto
Para los jóvenes atletas, participar en los Juegos Nacionales Salesianos es una experiencia transformadora: competir, aprender a afrontar victorias y derrotas, hacer amigos de otras ciudades, sentirse parte de una gran familia… todo ello hace crecer a través del deporte, con valores claros y en un ambiente de alegría y respeto.
Para las familias es la ocasión de ver brillar a sus hijos, de encontrarse con otras familias, de comprometerse en un proyecto educativo común. Es sentir que la educación no termina en el aula —se desarrolla también en el campo, en el pabellón, en la piscina, en la sociedad…
Para la ciudad de Évora, ser sede de los Juegos Nacionales Salesianos significa recibir a miles de personas durante cuatro días, dinamizar la economía local, proyectar la ciudad como destino de eventos juveniles y deportivos, además de celebrar el legado centenario de los salesianos, presencia significativa en la historia educativa y social de Évora.
Para la Familia Salesiana, los Juegos son un momento privilegiado de comunión: distintas casas, proyectos y comunidades educativo-pastorales se encuentran, comparten y celebran juntos: es la realización práctica del espíritu de Don Bosco: educar evangelizando y evangelizar educando.



