A pesar del largo viaje intercontinental, el Rector Mayor expresó su alegría por haber finalmente puesto pie en la isla, donde los hermanos y los jóvenes esperaban con entusiasmo su visita. Tras su llegada a la Casa Inspectorial de Dungalpitiya, dedicó algunas horas de la mañana al descanso, en preparación para los primeros compromisos oficiales de la visita.
El programa comenzó por la tarde con la celebración de la eucaristía junto al superior de LKC, el padre Roshan Miranda, y su Consejo. La misa, caracterizada por el recogimiento y la gratitud, marcó el tono espiritual de los días siguientes. En su homilía, el Rector Mayor invitó a los hermanos a vivir esta Visita de Animación como un momento de gracia — una oportunidad para renovar su fidelidad personal a Cristo y su compromiso con la misión de Don Bosco entre los jóvenes, especialmente los más pobres y abandonados.
Después de la celebración eucarística, se llevó a cabo una reunión del Consejo Inspectorial, que duró aproximadamente dos horas y media. La discusión se centró en aspectos importantes de la vida y la misión de la visitaduría: Formación, Pastoral Juvenil, vocaciones, sostenibilidad financiera y los desafíos que la Iglesia y la sociedad enfrentan hoy en Sri Lanka. El Rector Mayor escuchó atentamente las realidades presentadas y ofreció orientación y ánimo, reafirmando la importancia de la unidad, el discernimiento y la fidelidad valiente al carisma salesiano.
La jornada concluyó con una cena solemne compartida en un clima de fraternidad y alegría. Fue un momento sencillo pero significativo, que marcó el inicio de una visita que promete ser un tiempo de comunión, reflexión y renovado entusiasmo misionero para los salesianos de Sri Lanka.