El encuentro, inspirado en el tema del Año 2026 –«Haced lo que os diga: Creyentes, libres para servir… tras las huellas del Sistema Preventivo»– representa un momento privilegiado de comunión, discernimiento y relanzamiento misionero. En Turín están presentes los Superiores y Superioras Generales, los Presidentes y Coordinadores mundiales de los diversos Grupos: consagrados y consagradas, institutos seculares, asociaciones y movimientos laicales que comparten el mismo espíritu y la misma pasión apostólica por los jóvenes.
Junto al Rector Mayor, es significativa la presencia de Madre Chiara Cazzuola, Superiora General de las Hijas de María Auxiliadora, junto con los responsables generales de los demás Grupos de la Familia Salesiana. Su participación manifiesta visiblemente la riqueza carismática y la corresponsabilidad eclesial que caracterizan a la gran familia nacida del corazón de Don Bosco.
El programa de los trabajos alterna momentos de oración, reflexión y diálogo fraterno. En el centro de la reflexión se encuentra el Sistema Preventivo, releído a la luz de los retos del tercer milenio y considerado en particular en el servicio de animación y gobierno de los Institutos y Asociaciones. La metodología de la «conversación en el Espíritu», las celebraciones eucarísticas presididas por el Rector Mayor, los intercambios en asamblea y los espacios informativos favorecen un auténtico camino sinodal.
La Consulta se desarrolla en un clima de familia, enriquecido por la visita a los lugares salesianos y por la participación en la Novena y la Fiesta de María Auxiliadora, corazón espiritual de la Congregación y de todos los Grupos.
En su saludo, don Joan Lluís Playà, Delegado del Rector Mayor para la Familia Salesiana, destacó el profundo valor del evento: «Reunirnos en Valdocco, en torno al Rector Mayor, es un signo fuerte de comunión y de fidelidad al carisma. La presencia de los Superiores y de los Responsables mundiales expresa el rostro bello y plural de nuestra Familia. Mi deseo es que estos días reaviven en nosotros la pasión por el Sistema Preventivo, no como un simple método educativo, sino como una auténtica espiritualidad de relación, capaz de generar vida, esperanza y santidad. Estamos llamados a ser creyentes, libres para servir, y a caminar juntos como verdadera familia al servicio de los jóvenes y de la Iglesia».
Desde Valdocco, lugar de los orígenes, la Familia Salesiana renueva así su compromiso de vivir y dar testimonio con audacia del sueño de Don Bosco en el mundo de hoy.