(ANS – Ragusa) – Han finalizado las solemnes celebraciones en honor de María Auxiliadora, patrona de la parroquia salesiana de Ragusa y Virgen de Don Bosco, con una participación extraordinaria de fieles, familias, jóvenes y ciudadanos que quisieron rendir homenaje a la “Madre Celestial” en un clima de intensa oración, devoción y comunidad. El momento culminante de la fiesta fue la solemne celebración eucarística presidida por el párroco, padre Carmelo Buccieri, y concelebrada por toda la comunidad religiosa salesiana junto con otros sacerdotes de la diócesis. Inmediatamente después de la celebración, la imagen de María Auxiliadora recorrió las calles del barrio acompañada por una multitud inmensa de devotos: una procesión cargada de emoción. Particularmente significativa fue la presencia de numerosos jóvenes que, con devoción y espíritu de servicio, eligieron llevar en hombros la imagen de la Virgen durante largos tramos del recorrido procesional, signo de un vínculo profundo con la Virgen de Don Bosco, sentida como madre cercana y guía en el camino de la vida. También estuvieron presentes representantes de la administración municipal, además de las fuerzas del orden que coordinaron el servicio de seguridad durante toda la procesión. Gran emoción generaron los numerosos balcones adornados y los pequeños altares preparados a lo largo de las calles del barrio, signos concretos de una devoción popular aún viva y profundamente arraigada. La fiesta de María Auxiliadora, en efecto, se confirma no solo como un acontecimiento de la comunidad parroquial, sino como una fiesta del barrio y de toda la ciudad de Ragusa, vinculada desde siempre a la experiencia educativa y espiritual del oratorio salesiano.



