En el Instituto Santa Teresinha el defensor brasileño cursó las clases desde la 1ª hasta la 5ª de la escuela primaria. De él habló el profesor Adalberto de Oliveira Barbosa, actualmente responsable de la Sección de Deporte y Danza del Instituto, quien repasó su carrera, destacando cómo Don Bosco siempre ha estado presente en su recorrido como jugador profesional.
“Las actividades deportivas en la escuela se viven como parte esencial de la formación integral de los estudiantes, en línea con los valores de la pedagogía salesiana de Don Bosco – explicó el docente –. Más que desarrollar habilidades deportivas, buscamos fortalecer a cada estudiante como individuo, promoviendo valores humanos, sociales y cristianos que contribuyen a su formación tanto dentro como fuera de la escuela”.
A través del deporte, los estudiantes aprenden el respeto, la cooperación, la disciplina, la responsabilidad y el espíritu de equipo, en un ambiente acogedor y educativo. “Las actividades deportivas se convierten en ocasiones de convivencia, superación de los propios límites y crecimiento personal, ayudando a niños y jóvenes a desarrollar confianza, autonomía y equilibrio emocional. En el ‘Santa Teresinha’ creemos que el deporte educa, acerca y transforma, representando un instrumento importante en la formación de ciudadanos conscientes, solidarios y preparados para los desafíos de la vida”, añadió Adalberto de Oliveira Barbosa.
El recorrido de Marquinhos, continúa el profesor, es por tanto un ejemplo de la actualidad de la pedagogía salesiana de Don Bosco, que fomenta el protagonismo juvenil, la responsabilidad y la solidaridad. El futbolista, como se recordó, estudió en el “Santa Teresinha” entre 2001 y 2005 (desde la 1ª hasta la 5ª clase de la escuela primaria), período durante el cual obtuvo buenas calificaciones, vivió una convivencia sana y alegre con sus compañeros y, naturalmente, se destacó en el deporte.
“El recorrido de Marquinhos demuestra cómo el deporte, unido a la educación y a la formación humana, puede contribuir al crecimiento de grandes profesionales y, sobre todo, de grandes personas”, subraya nuevamente el profesor Adalberto.
La escuela, mientras tanto, quiso desear buena suerte al futbolista, a través de una publicación en las redes sociales. De inmediato, un gran número de estudiantes, familias y jóvenes comentaron para expresar sus felicitaciones y subrayar la influencia salesiana.
“El Salê, como llamamos afectuosamente a esta escuela, es mucho más que una institución escolar, es un lugar donde se forman personas con valores y carácter. Estoy orgulloso de haber formado parte de esta familia”, escribe un usuario, recordando el recorrido realizado en esta escuela.
Marquinhos ya ha disputado ciento cuatro partidos con la camiseta de la Seleção. Formó parte de la selección sub-20 que ganó el Torneo Internacional de Toulon en 2014 y conquistó la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, en 2016. Con la selección mayor brasileña debutó en 2013. Formó parte del equipo que ganó la Copa América de 2019, fue subcampeón de la Copa América de 2021 y participó en los Mundiales de 2018 y de 2022. Desde 2013, el defensor juega en el equipo francés del Paris Saint-Germain (ganador de la Champions League 2024-2025 y 2025-2026), del cual es capitán.
Fuente: Boletín Salesiano del Brasil



