Una llegada histórica a una una tierra durante mucho tiempo martirizada
El padre Rolando llegó a Timor Oriental el 24 de enero de 1983, fiesta de San Francisco de Sales, durante uno de los períodos más turbulentos de la historia de la nación. Después de una breve estancia en Dili, fue destinado a Fatumaca, donde inmediatamente comenzó a enseñar y a dedicarse a la educación y a la evangelización de los jóvenes. En medio de la pobreza, las dificultades y los disturbios políticos, su vocación salesiana floreció mientras se comprometía a formar buenos cristianos y honrados ciudadano, según el Sistema Preventivo de Don Bosco.
Gran parte de su vida misionera transcurrió en Baucau, donde su guía pastoral y educativa dejó una huella indeleble en la Iglesia y en la sociedad locales.
El fundador de la ESSA de Teulale
El padre Rolando fue el director fundador de la Escola Secundária Santo António (ESSA), en Teulale, Baucau. Bajo su guía firme pero paterna, la escuela se convirtió en una de las instituciones secundarias más respetadas del país, formando generaciones de profesionales, líderes comunitarios y vocaciones religiosas.
La Cruz Milagrosa de los Jóvenes (Cruz Joven)
En 1993, inspirado por la iniciativa de la Jornada Mundial de la Juventud de San Juan Pablo II, el padre Rolando introdujo en Timor Oriental la peregrinación de la “Cruz Joven” (Cruz de los Jóvenes). Llevada por los jóvenes de parroquia en parroquia, la Cruz se convirtió en un poderoso símbolo de fe, unidad y esperanza durante años difíciles. Hoy permanece profundamente arraigada en la vida espiritual de la nación y continúa inspirando a los jóvenes en todo el país.
Dar a la Palabra de Dios una voz timorense: el Centro multimedia y la traducción de la Biblia
Reconociendo la importancia de la inculturación, el padre Rolando fundó el Centro multimedia salesiano en Dili para promover la formación católica y la comunicación. Su contribución más significativa fue liderar la traducción de la Sagrada Biblia y de los textos litúrgicos al tetum, permitiendo a los fieles rezar y encontrarse con la Palabra de Dios en su propia lengua. Este hito fortaleció tanto la misión pastoral de la Iglesia como la identidad cultural del pueblo timorense.
En reconocimiento a su excepcional servicio a la educación, la evangelización y la construcción de la nación, el Parlamento Nacional de Timor Oriental le concedió la ciudadanía timorense oficial.
Una despedida emotiva: «La edad es solo un número»
La celebración de despedida estuvo marcada por la gratitud y la emoción. Los representantes de la Familia Salesiana – entre ellos las Hijas de María Auxiliadora, los Cooperadores Salesianos, los Exalumnos y los líderes de la Iglesia – rindieron homenaje a un misionero que dedicó toda su vida a los jóvenes de Timor Oriental.
Mientras ahora inicia un nuevo capítulo de su servicio misionero en Bolivia, el padre Rolando deja tras de sí un legado vivo en innumerables corazones. Su incansable celo a los ochenta y cuatro años es testimonio de que la pasión misionera no conoce edad. Timor Oriental le dirige un sentido «Obrigado barak» y lo acompaña con la oración mientras continúa sirviendo la misión de Don Bosco en el extranjero.
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