{"id":1029188,"date":"2026-01-15T23:00:00","date_gmt":"2026-01-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"trans-26700-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infoans.news\/es\/trans-26700-9\/","title":{"rendered":"Italia \u2013 En el Cottolengo, una celebraci\u00f3n de comuni\u00f3n carism\u00e1tica durante las 44\u00b0 Jornadas de Espiritualidad Salesiana"},"content":{"rendered":"<p>La Santa Misa fue <strong>presidida por el Rector Mayor de los Salesianos, padre Fabio Attard<\/strong>, y concelebrada en presencia del <strong>superior general de la<em> Piccola Casa della Divina Provvidenza, <\/em>padre Carmine Arice<\/strong>, de los Padres Cottolenguinos, de las Hermanas y de todos los participantes en las Jornadas de Espiritualidad. Un clima de profunda acogida y sincera hospitalidad caracteriz\u00f3 toda la celebraci\u00f3n, haciendo visible la belleza de una comuni\u00f3n que hunde sus ra\u00edces en la historia y se abre con confianza al futuro.<\/p>\n<p><strong>El saludo del Superior General: una comuni\u00f3n que huele a cielo<\/strong><\/p>\n<p>En su saludo inicial, el <strong>superior general de la <em>Piccola Casa della Divina Provvidenza<\/em>, padre Carmine Arice<\/strong>, expres\u00f3 su profunda alegr\u00eda por la presencia de la Familia Salesiana, subrayando el significado particular de este encuentro. La celebraci\u00f3n tuvo lugar, de hecho, <strong>en v\u00edsperas del 198\u00ba aniversario de la fundaci\u00f3n de la <em>Piccola Casa<\/em><\/strong>, que comenz\u00f3 con las primeras v\u00edsperas y se inscribi\u00f3 en el camino de preparaci\u00f3n hacia el <strong>bicentenario<\/strong>, ya pr\u00f3ximo.<\/p>\n<p>El padre Arice record\u00f3 que este segundo a\u00f1o de preparaci\u00f3n est\u00e1 acompa\u00f1ado por un tema que invita a crecer en la confianza en la Providencia y en la comuni\u00f3n eclesial, destacando c\u00f3mo el cielo mismo parece \u00abcelebrar\u00bb este encuentro. De ah\u00ed la invitaci\u00f3n a vivir cada vez m\u00e1s, tambi\u00e9n en la tierra, una verdadera <strong>comuni\u00f3n de carismas<\/strong>, no como una simple cercan\u00eda, sino como un aut\u00e9ntico \u00abbarrio de santidad\u00bb, capaz de irradiar luz y esperanza en la ciudad y en el mundo.<\/p>\n<p>Con especial agradecimiento, el superior general salud\u00f3 al Rector Mayor, don Fabio Attard, recordando la estima y la amistad que unen los dos caminos carism\u00e1ticos, ya experimentadas en anteriores ocasiones de encuentro y colaboraci\u00f3n. Su presencia en el Cottolengo fue definida como un don precioso, signo de una comuni\u00f3n que sigue creciendo con el tiempo.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el padre Arice ha dado las gracias a todos los que han hecho posible la celebraci\u00f3n y ha invitado a todos a confiar al Se\u00f1or el camino compartido, para que, sostenidos por la Providencia, podamos seguir dando testimonio del Evangelio de la caridad con alegr\u00eda y fidelidad.<\/p>\n<p><strong>Una celebraci\u00f3n de fraternidad entre carismas nacidos de la \u00ablocura de la caridad\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Al tomar la palabra despu\u00e9s del saludo del superior general, el Rector Mayor, padre Fabio Attard<strong>, <\/strong>agradeci\u00f3 el recibimiento familiar, recordando que esta relaci\u00f3n tiene <strong>ra\u00edces lejanas<\/strong>, nacidas no solo en estos meses, sino en encuentros sencillos y cotidianos, vividos como aut\u00e9nticos signos de l a Providencia. Un v\u00ednculo que remite directamente a la amistad y a la comuni\u00f3n carism\u00e1tica de los fundadores, <strong>san Juan Bosco y san Jos\u00e9 Benedicto Cottolengo<\/strong>, unidos por lo que el padre Fabio defini\u00f3 como una verdadera \u00ablocura de la caridad\u00bb.<\/p>\n<p>La presencia de la Familia Salesiana en el Cottolengo \u2014subray\u00f3\u2014 es un signo del deseo de <strong>seguir bebiendo de las mismas fuentes <\/strong>de las que se inspiraron los fundadores, dej\u00e1ndose nutrir por una fe que se convierte en servicio concreto, sobre todo en los momentos marcados por la fragilidad, las tensiones y las formas de violencia que afectan a las personas m\u00e1s vulnerables.<\/p>\n<p><strong>La Providencia que se convierte en relaci\u00f3n e intercesi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En la homil\u00eda, <strong>don Stefano Martoglio<\/strong>, vicario del Rector Mayor, record\u00f3 ante todo el significado del lugar de la celebraci\u00f3n: la <strong>Piccola Casa della Divina Provvidenza <\/strong>como aut\u00e9ntica <em>ciudadela de la caridad<\/em>, signo concreto de una fe que se conf\u00eda a Dios y se traduce en obras. Una realidad que habla de la Providencia vivida, no solo anunciada.<\/p>\n<p>En este sentido, don Martoglio observ\u00f3 c\u00f3mo <strong>los \u00abcromosomas del Cottolengo\u00bb tambi\u00e9n est\u00e1n presentes en el ADN espiritual de los salesianos<\/strong>: la confianza en la Providencia, tan central en la experiencia de san Jos\u00e9 Benito Cottolengo, pertenece profundamente tambi\u00e9n al carisma de Don Bosco y de la Familia Salesiana.<\/p>\n<p>Al comentar el Evangelio de la curaci\u00f3n del paral\u00edtico, el Vicario subray\u00f3 c\u00f3mo Jes\u00fas posa su mirada ante todo en <strong>los camilleros<\/strong>, en aquellos que llevan al enfermo ante \u00c9l. Es una fe que nace de un movimiento interior, fruto de una relaci\u00f3n profunda, y que se atreve a realizar gestos concretos con tal de poner al hermano ante el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>El milagro \u2014record\u00f3\u2014 no se produce por la fe del paral\u00edtico, sino por la de sus amigos, poniendo de relieve el valor de <strong>la oraci\u00f3n de intercesi\u00f3n<\/strong>. El don m\u00e1s grande es el perd\u00f3n de los pecados, signo de una renovaci\u00f3n interior que precede a toda curaci\u00f3n visible.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, una invitaci\u00f3n a ser hoy una comunidad capaz de <strong>llevar a los dem\u00e1s ante Dios<\/strong>, confiando en la paciencia y la fidelidad de la Providencia, que sigue acompa\u00f1ando el camino de la humanidad.<\/p>\n<p><strong>La fe de Cottolengo en la Divina Providencia<\/strong><\/p>\n<p>Al t\u00e9rmino de la celebraci\u00f3n, <strong>sor Mar\u00eda Teresa Materia<\/strong>, hermana de San Jos\u00e9 Cottolengo, ofreci\u00f3 una reflexi\u00f3n sobre el tema <strong>\u00abLa fe en San Jos\u00e9 Benedicto Cottolengo\u00bb<\/strong>, poniendo de relieve el profundo v\u00ednculo espiritual entre el Santo de la Divina Providencia y San Juan Bosco.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de textos y testimonios del propio Don Bosco, primer bi\u00f3grafo de Cottolengo, sor Mar\u00eda Teresa esboz\u00f3 una fe que dista mucho de ser ingenua o descomprometida: una fe madurada en la prueba, en el abandono confiado y e e responsable a Dios, capaz de transformar el sufrimiento en un lugar de encuentro con el amor del Padre.<\/p>\n<p> La Piccola Casa nace precisamente de esta mirada de fe: <strong>mirar a las personas con los ojos del coraz\u00f3n de Dios<\/strong>, para que cada uno pueda sentirse acogido, amado y nunca solo. Un mensaje que se entrelaza profundamente con el carisma salesiano y que sigue siendo una profec\u00eda viva para la Iglesia de hoy.<\/p>\n<p>La celebraci\u00f3n eucar\u00edstica en el Cottolengo se revel\u00f3 as\u00ed <strong>como un signo luminoso de fraternidad, de memoria compartida y de esperanza<\/strong>, confirmando que la comuni\u00f3n de los carismas, vivida en la fe y en la caridad, es una fuerza capaz de renovar la Iglesia y de generar vida para el mundo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Santa Misa fue presidida por el Rector Mayor de los Salesianos, padre Fabio Attard, y concelebrada en presencia del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2026700,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[812],"tags":[],"class_list":["post-1029188","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-familia-salesiana"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1029188","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1029188"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1029188\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2026700"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1029188"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1029188"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/infoans.news\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1029188"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}