{"id":1031170,"date":"2026-02-19T23:00:00","date_gmt":"2026-02-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"-0001-11-30T00:00:00","modified_gmt":"-0001-11-29T22:00:00","slug":"trans-27107-9","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/infoans.news\/es\/trans-27107-9\/","title":{"rendered":"RMG \u2013 En el coraz\u00f3n de la periferia romana: el papa Francisco en el Sagrado Coraz\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Una parroquia en la \u00abperiferia existencial\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Aunque situada en el centro de Roma, la parroquia del Sagrado Coraz&oacute;n se encuentra en lo que el papa Francisco ha definido a menudo como \u00abperiferia existencial\u00bb. La zona alrededor de la contigua estaci&oacute;n Termini se caracteriza por la presencia de migrantes, solicitantes de asilo y personas sin hogar. Los medios de comunicaci&oacute;n italianos de la &eacute;poca subrayaron que la parroquia, gestionada por los salesianos, era particularmente activa en la asistencia a los refugiados y a las personas sin una vivienda estable.<\/p>\n<p>La elecci&oacute;n de la parroquia por parte de Francisco no fue, por tanto, casual. Desde el inicio de su pontificado &#8211; marcado de modo significativo por su visita a Lampedusa en julio de 2013, donde hab&iacute;a denunciado la \u00abglobalizaci&oacute;n de la indiferencia\u00bb &#8211; &eacute;l hizo de la defensa de los migrantes una prioridad pastoral fundamental. La visita al Sagrado Coraz&oacute;n debe ser le&iacute;da en este contexto magisterial m&aacute;s amplio: una Iglesia que rechaza la indiferencia y que, por el contrario, se hace pr&oacute;jimo.<\/p>\n<p><strong>Encuentros concretos: rostros, no categor&iacute;as<\/strong><\/p>\n<p>Antes de celebrar la misa, el papa Francisco quiso encontrarse en privado con grupos de migrantes, refugiados, personas sin hogar y voluntarios; a quienes&nbsp; salud&oacute; personalmente y escuch&oacute; sus historias, pidi&eacute;ndoles, como hac&iacute;a a menudo, que rezaran por &eacute;l. Estos intercambios fueron sencillos, pero profundamente teol&oacute;gicos: la reciprocidad hab&iacute;a sustituido al paternalismo; los pobres no eran \u00abobjetos\u00bb de caridad, sino sujetos de fe.<\/p>\n<p>El discurso del &Aacute;ngelus pronunciado el mismo d&iacute;a deline&oacute; el horizonte pastoral de la visita. Con ocasi&oacute;n de la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, Francisco record&oacute; a los fieles que los migrantes est&aacute;n \u00abcerca del coraz&oacute;n de la Iglesia\u00bb e invit&oacute; a rezar por quienes viven \u00aben las situaciones m&aacute;s graves y dif&iacute;ciles\u00bb. Su presencia f&iacute;sica en una \u00abparroquia de inmigrantes\u00bb cerca de Termini hizo visible lo que hab&iacute;a proclamado desde la Plaza de San Pedro: el obispo de Roma sale al encuentro de su pueblo donde vive y lucha.<\/p>\n<p>En continuidad con su posterior mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, en el que afirmar&iacute;a que los migrantes y los refugiados tienen \u00abun lugar especial en el coraz&oacute;n de la Iglesia\u00bb, la visita de 2014 encarn&oacute; una convicci&oacute;n pastoral: la Iglesia ensancha su coraz&oacute;n cuando acoge al extranjero.<\/p>\n<p><strong>Una homil&iacute;a kerigm&aacute;tica: el Cordero que quita el pecado<\/strong><\/p>\n<p>Si sus gestos hablaban en t&eacute;rminos sociales, su homil&iacute;a hablaba en t&eacute;rminos evang&eacute;licos: clara, simple y centrada enteramente en Cristo. Predicando sobre Juan 1, 29, Francisco repiti&oacute; la proclamaci&oacute;n del Bautista: \u00abEste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo\u00bb.<\/p>\n<p>El Santo Padre se detuvo en la paradoja del Cordero: d&eacute;bil, manso y gentil, pero portador del peso del pecado del mundo. Jes&uacute;s vence no con la fuerza, sino \u00abcon el amor\u00bb y \u00abcon la mansedumbre\u00bb. Con palabras que resonaron profundamente en una parroquia al servicio de los heridos de la ciudad, insisti&oacute; en el hecho de que Cristo toma sobre s&iacute; \u00abtodos nuestros pecados\u00bb, incluso aquellos que sentimos demasiado pesados para llevar.<\/p>\n<p>El papa contrapuso la confianza que depositamos prontamente en los m&eacute;dicos o en las instituciones a la confianza que a menudo negamos a Dios, exhortando a los fieles: \u00abTengan confianza en el Se&ntilde;or&#8230; &Eacute;l no decepciona nunca. &iexcl;Nunca, nunca!\u00bb. Dirigi&eacute;ndose directamente a los j&oacute;venes, repiti&oacute; esta seguridad, presentando la confianza en Cristo como \u00abla clave del &eacute;xito en la vida\u00bb. El tono era inequ&iacute;vocamente salesiano: Cristo cerca de los j&oacute;venes, Cristo que no decepciona.<\/p>\n<p>Finalmente, concluy&oacute; con una invitaci&oacute;n contemplativa: cerrar los ojos, imaginar la escena en el Jord&aacute;n, escuchar de nuevo las palabras \u00abEste es el Cordero de Dios\u00bb y hablar personalmente a Jes&uacute;s en silencio. Era una catequesis como encuentro: la fe no como teor&iacute;a, sino como relaci&oacute;n.<\/p>\n<p><strong>Una lectura salesiana de la visita<\/strong><\/p>\n<p>Desde una perspectiva salesiana, la visita de 2014 revela una profunda consonancia entre la visi&oacute;n pastoral del papa Francisco y el carisma de Don Bosco. El Sagrado Coraz&oacute;n &#8211; hist&oacute;ricamente vinculado a la &uacute;ltima misi&oacute;n romana de Don Bosco &#8211; hoy vive su fidelidad no solo en la memoria, sino en la misi&oacute;n: cursos de lengua italiana, itinerarios profesionales, acogida y acompa&ntilde;amiento para los migrantes y las personas sin hogar en los alrededores de Termini.<\/p>\n<p>La presencia de Francisco confirm&oacute; p&uacute;blicamente este trabajo. Encontr&aacute;ndose con migrantes, personas sin hogar y voluntarios, el pont&iacute;fice subray&oacute; el enriquecimiento rec&iacute;proco que se produce cuando los j&oacute;venes refugiados y los j&oacute;venes locales sirven lado a lado. La parroquia se convierte, entonces, no solo en un proveedor de servicios, sino en un laboratorio de comuni&oacute;n.<\/p>\n<p>Eligiendo el Sagrado Coraz&oacute;n en la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado, el papa ofreci&oacute; m&aacute;s que una visita pastoral; puso en acto una eclesiolog&iacute;a. La Iglesia no es una \u00abciudadela asediada\u00bb, sino una casa acogedora. Y es m&aacute;s fuerte cuando se asemeja al Cordero: manso, cerca de los peque&ntilde;os, cerca de los pobres.<\/p>\n<p><strong>El Cordero en la periferia<\/strong><\/p>\n<p>La visita del 19 de enero de 2014 representa una primera y luminosa s&iacute;ntesis del pontificado de Francisco: predicaci&oacute;n centrada en Cristo, misericordia concreta y cercan&iacute;a preferencial hacia los migrantes y los marginados. En una parroquia salesiana en el cruce de Roma, el obispo de Roma hizo visible una Iglesia que va adelante.<\/p>\n<p>\u00abEste es el Cordero de Dios\u00bb. Aquel d&iacute;a, en el Sagrado Coraz&oacute;n, el anuncio no fue solo escuchado desde el amb&oacute;n, sino que se encarn&oacute; en gestos de acogida, en la oraci&oacute;n compartida y en una renovada confianza en que el Se&ntilde;or manso y bueno camina con su pueblo, especialmente con quien est&aacute; en camino.<\/p>\n<p><strong><\/p>\n<div style=\"padding: 15px; margin: 20px 0; background: #fff3cd; color: #856404; border: 1px solid #ffeeba; border-radius: 5px; font-family: sans-serif; font-size: 14px;\">\n                    <strong>[Gallery Missing]<\/strong> Folder not found: <code>wp-content\/uploads\/images\/RMG - Visita Papa Fra 2026<\/code>\n                <\/div>\n<p><\/strong><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una parroquia en la \u00abperiferia existencial\u00bb Aunque situada en el centro de Roma, la parroquia del Sagrado Coraz&oacute;n se encuentra 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