Vaticano – Guerra e IA: en el «Borgo Laudato Si'» se reflexiona sobre el futuro de la paz

(ANS – Castel Gandolfo) – Del 14 al 16 de julio de 2026, Castelgandolfo fue sede de un  diálogo entre premios Nobel, expertos y representantes de las «Big tech» sobre el desarrollo de la Inteligencia Artificial y sus implicaciones en la condición humana. Y como fruto de ese trabajo, al término de los tres días, hoy tiene lugar en el Capitolio de Roma la firma de la Declaración que se propone promover una visión de la seguridad internacional fundada en la cooperación, la dignidad humana y el desarrollo integral.

En el simposio, realizado en los territorios extraterritoriales de la Santa Sede en el pequeño municipio de Castel Gandolfo —a las puertas de Roma, sede de la residencia de verano del Papa— participaron treinta premios Nobel, veinte destacados expertos en inteligencia artificial, entre ellos miembros de grandes empresas tecnológicas del calibre de OpenAI, Google DeepMind, AarU y Anthropic. Y también treinta exjefes de Estado y de Gobierno y treinta representantes de universidades e instituciones de investigación entre las más importantes e influyentes del mundo, como Harvard University, University of Oxford, Columbia University… por mencionar solo algunas.

Diálogo virtuoso

El objetivo declarado fue generar un diálogo virtuoso sobre «el futuro de la seguridad internacional, la gobernanza de las tecnologías emergentes, el desarme y la construcción de una economía de paz» —entendiendo la paz, como subrayó el cardenal Fabio Baggio, propreferecto del Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral, como «un orden fundado en la justicia, en la confianza mutua, en el respeto del derecho y en la dignidad inviolable de todo ser humano».

Al servicio del bien común

La inteligencia artificial, por tanto, se convierte en un instrumento que debe estar auténticamente orientado al servicio de la persona y de la paz, «una extraordinaria oportunidad para el progreso de la medicina, la investigación, la educación, la economía y la cooperación entre los pueblos. Precisamente por ello requiere una reflexión ética proporcional a la magnitud de sus consecuencias».

Visión amplia

El evento se inspira y nutre de la encíclica de León XIV Magnifica humanitas y, como sostienen los organizadores, «se inserta en la visión del Pontífice de una paz desarmada y desarmante. En el centro del debate de estos días está la búsqueda de un nuevo paradigma global capaz de conjugar innovación, responsabilidad y ética».

Cambio geopolítico

«La inteligencia artificial, los sistemas autónomos, las tecnologías cuánticas, las capacidades informáticas y las infraestructuras computacionales avanzadas están redefiniendo el concepto mismo de seguridad», observó por su parte el cardenal Silvano Maria Tomasi, presidente de la Fundación Communis. Estas novedades técnicas, explicó el purpurado, están impactando en una situación geopolítica mundial donde «el lenguaje de la disuasión ha vuelto a dominar las relaciones internacionales, las amenazas nucleares se invocan nuevamente de forma abierta y las actuales estructuras de control de armamentos se han debilitado progresivamente».

El peligro de Babel

El cardenal Tomasi sostuvo con preocupación que los conflictos regionales involucran cada vez más a las potencias globales, mientras que la posibilidad de una escalada nuclear ya no se percibe como un escenario abstracto. Citando Magnifica humanitas, el purpurado quiso recordar que la humanidad de hoy se encuentra ante una elección, como en el fondo le ha ocurrido a cada generación: «La de construir una nueva Babel donde el poder tecnológico se convierte en un ídolo que promete la salvación, reduciendo al mismo tiempo a la persona humana a datos, eficiencia y control; o bien reconstruir Jerusalén, donde la diversidad se convierte en comunión, la tecnología está al servicio de la fraternidad y toda innovación se mide en función de la dignidad de la persona humana en lugar de la expansión del poder. El Santo Padre nos recuerda que la tecnología nunca es moralmente neutra».

Derechos fundamentales

Que un algoritmo, capaz de cambiar profundamente el modo de vivir y trabajar del hombre, no pueda sustituir la capacidad de discernimiento humana es también la convicción del cardenal Ángel Fernández Artime, propreferecto del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica. En su intervención ante los ponentes y los invitados internacionales, puso de relieve que «el problema no es la tecnología sino la orientación que queremos darle. Si no se tienen en cuenta los derechos fundamentales, el riesgo es crear sistemas que favorezcan el control, la manipulación e incluso nuevas formas de desigualdad».

Hacia la Declaración de Roma

A lo largo de las diferentes jornadas se sucedieron numerosas intervenciones de los distintos ponentes expertos reunidos, además de sesiones a puertas cerradas en un proceso de escucha y compartir.

Al término de los tres días de trabajo se redactará y presentará en un acto solemne en el Capitolio la «Declaración de Roma para una paz desarmada y desarmante en la era de la inteligencia artificial, de las armas nucleares y autónomas, de los nuevos protocolos digitales y de los modelos emergentes de desarrollo digital». Un documento que, según informaron los organizadores, «se propone definir principios y líneas guía para la gobernanza de la inteligencia artificial, promoviendo una visión de la seguridad internacional fundada en la cooperación, la dignidad humana, el desarrollo integral y la paz entre los pueblos».

Fuente: Vatican News

Related News​

Scroll al inicio
This site is registered on wpml.org as a development site. Switch to a production site key to remove this banner.