Estos nombramientos reflejan la confianza que la más amplia comunidad eclesial deposita en la Familia Salesiana y en su contribución distintiva a la Vida Consagrada, enraizada en la dignidad humana, en el optimismo y en la auténtica profundidad espiritual, capaz de aportar renovado dinamismo y esperanza a la Iglesia en el contexto maltés.
El 29 de agosto, padre Eric Cachia, SDB, superior de los salesianos en Malta, fue elegido presidente de la Conferencia Maltesa para la Vida Consagrada. Su nombramiento llega en un momento crucial, en el cual la vida religiosa está llamada a profundizar su testimonio, a fortalecer la comunión entre las congregaciones y a responder de modo creativo a los desafíos emergentes y a los signos de los tiempos a nivel diocesano.
Como ulterior fortalecimiento de la presencia salesiana dentro de la Conferencia, la hermana Mimosa Paluca, HMA, fue recientemente elegida miembro de su Consejo Ejecutivo. Su nombramiento enriquece el liderazgo con el carisma educativo salesiano y la perspectiva femenina, que es central en la misión de la Iglesia, en particular en la formación y en el acompañamiento pastoral.
Importantes desarrollos han tenido lugar también dentro del Instituto para la Vida Consagrada (IĦK), el Departamento de Formación de la Conferencia de los Religiosos de Malta. El padre Charlie Said, SDB, y padre Richard Ebejer, SDB, fueron propuestos por unanimidad y aceptados respectivamente como director y secretario. Su mandato los coloca en el centro de los procesos de formación, promoviendo una comprensión renovada y compartida de la Vida Consagrada entre las diversas congregaciones religiosas.
El nuevo grupo de trabajo del Instituto fue formalmente encargado de su misión durante una celebración eucarística presidida por monseñor Charles J. Scicluna, arzobispo de Malta, colocando este servicio sólidamente en la vida de oración y eclesial de la Iglesia local.
Estos nombramientos van más allá de las responsabilidades administrativas: son signos tangibles de liderazgo compartido, colaboración y esperanza para el futuro de la Vida Consagrada en Malta. Los salesianos de Don Bosco, junto con otros religiosos y religiosas, permanecen comprometidos a acompañar un camino de renovación que busca reavivar el entusiasmo, fortalecer la formación y ofrecer a la sociedad maltesa de hoy un testimonio creíble, gozoso y centrado en el Evangelio.
Con gratitud y confianza, la Familia Salesiana mira al futuro con seguridad, cierta de que el Espíritu Santo continuará guiando la Vida Consagrada por los senderos de la comunión, del servicio y de la esperanza.



