La iniciativa permitió canalizar la generosidad de cientos de personas para transformar la emergencia en una respuesta concreta de esperanza.
La campaña logró reunir alimentos, agua, frazadas, colchones, elementos de primera necesidad, juguetes y pañales. Además, la recaudación en dinero alcanzó los $10.967.000, fondos destinados para la conformación de kits de ayuda para familias previamente catastradas, cuyas viviendas sufrieron daños graves.
La recolección se centralizó en dos puntos estratégicos: la Casa Central de la Fundación Don Bosco en Santiago y el Colegio Institución Teresiana de Las Condes. Desde estos centros de acopio, la ayuda fue trasladada al sur gracias al apoyo solidario de camiones dispuestos por familias del mundo del circo, la Municipalidad de La Florida y Compañía de Teatro del Biobío.
En la zona afectada, la distribución fue coordinada por el P. Víctor Mora, presidente de la Fundación Don Bosco, en conjunto con la rectoría del Colegio Salesiano de Concepción, la Municipalidad de Penco y organizaciones comunitarias de Lirquén, asegurando que el apoyo llegara de forma organizada y focalizada a quienes más lo necesitan.
El P. Víctor Mora destacó: “Como Fundación vivimos también múltiples necesidades y desafíos permanentes, pero sabemos que en momentos como estos es fundamental ser solidarios y ayudar desde lo que tenemos”.
“Esta campaña es una muestra concreta de que la solidaridad, cuando se organiza, se transforma en esperanza real”, enfatizó agradeciendo la confianza de cada institución y persona sumada a la causa.
Fundación Don Bosco expresó un especial agradecimiento a los trabajadores de la empresa EMARESA, quienes realizaron una colecta interna, y a Comercial MyM Limitada, que colaboró con la donación de colchones TEVERE, un elemento crítico para el descanso de los damnificados.
La institución reafirmó con este gesto solidario su compromiso de seguir acompañando a las comunidades afectadas, trabajando en la articulación de redes que permitan transitar desde la emergencia hacia un proceso de acompañamiento y reconstrucción a largo plazo.
Fuente: Boletín Salesiano de Chile



