Concebido originalmente para ser presentado durante el propio CG29, el video se difunde ahora un año después, adquiriendo un significado mayor: se convierte no solo en un recuerdo, sino en una lectura contemplativa y estimulante del camino de la Congregación.
Más que un simple panorama histórico, el video es un recorrido espiritual e institucional, realizado con gran maestría, a través de los momentos decisivos que han dado forma a la Congregación Salesiana desde sus orígenes hasta nuestros días. A través de imágenes sugestivas, la memoria histórica y una continuidad temática, pone de relieve cómo los Capítulos Generales han guiado constantemente a la Congregación en la fidelidad al carisma de Don Bosco y en un atento discernimiento de los signos de los tiempos.
Los Capítulos Generales: latido del corazón y continuidad profética
Desde el primer Capítulo General de 1877 en Lanzo Torinese, presidido por el propio Don Bosco, los Capítulos Generales han marcado el ritmo de la historia salesiana. No son simples asambleas de gobierno; son el latido del corazón de la Sociedad Salesiana: momentos privilegiados de gracia, de discernimiento y de valiente decisión para mantener vivo el sueño de Don Bosco por los jóvenes, especialmente los más pobres y abandonados.
Los primeros Capítulos, guiados por Don Bosco y sus inmediatos sucesores, sentaron los fundamentos de la Congregación: clarificando las Constituciones, organizando la vida comunitaria, fortaleciendo la formación y abriendo horizontes misioneros que pronto llevaron el carisma salesiano a través de los continentes.
A lo largo de la historia, cada Capítulo ha respondido con atención y valentía a las cambiantes necesidades de la Iglesia y de la sociedad: adaptándose al Código de Derecho Canónico, consolidando las estructuras de gobierno, renovando la vida religiosa a la luz del Concilio Vaticano II, profundizando la colaboración con los laicos, aprobando definitivamente las Constituciones Salesianas y reafirmando la identidad salesiana a través del lema «Da mihi animas, cetera tolle».
De este modo, los Capítulos revelan una profunda continuidad profética: fieles a los orígenes, pero siempre abiertos a la renovación. Cada uno, en su propio contexto histórico, ha sido un momento de escucha del Espíritu y de discernimiento sobre la mejor manera de servir a los jóvenes en realidades culturales y sociales en constante cambio.
El video recorre este camino, mostrando cómo la Congregación ha crecido a través de un desarrollo orgánico: una tradición viva que une memoria y misión.
CG29: un Capítulo General que ya está dando sus frutos
En este contexto histórico más amplio, el CG29 representa la expresión más reciente de esta misma dinámica de continuidad. Centrado en el tema «Apasionados de Jesucristo, dedicados a los jóvenes», ha invitado a la Congregación a renovar su profundidad espiritual, a fortalecer la vida fraterna y a verificar sus estructuras de gobierno con vistas a una mayor eficacia misionera.
Se ha puesto un énfasis especial en el cuidado de la vida concreta de cada salesiano, en una comunión más profunda y en la participación de la misión con los colaboradores laicos – con y para los jóvenes – y en una renovada orientación misionera arraigada en el auténtico encuentro con Cristo.
A un año de su conclusión, el CG29 ya está dando frutos visibles en todo el mundo salesiano. Sus orientaciones se han traducido en un renovado impulso pastoral, en procesos formativos más específicos, en una fraternidad fortalecida dentro de las comunidades y en una mayor atención al acompañamiento de los jóvenes, especialmente de los más necesitados. Lo que fue objeto de discernimiento en el aula ha comenzado ahora a tomar cuerpo en la vida cotidiana.
Las decisiones del Capítulo no han sido simples ajustes organizativos, sino semillas plantadas en la fe. Hoy esas semillas están germinando silenciosa pero constantemente en las inspectorías y comunidades de todo el mundo.
Memoria que genera futuro
Recordar los Capítulos Generales no es un acto de nostalgia, sino más bien un momento de fidelidad y esperanza. En la tradición salesiana la memoria es dinámica: reaviva la pasión, fortalece la identidad y abre nuevos caminos.
Un año después del CG29, esta «mirada nostálgica» se convierte en un renovado compromiso para profundizar nuestra identidad salesiana, fortalecer la comunión dentro de la Congregación y de la Familia Salesiana y relanzar la misión con valentía y convicción.
El sueño de Don Bosco permanece vivo. Vive dondequiera que los salesianos estén apasionados de Jesucristo y plenamente dedicados a los jóvenes.



