Italia – Custodiar lo humano en el tiempo de la Inteligencia Artificial. El padre Francesco Preite relanza la misión educativa de Salesiani per il Sociale

Vivimos un tiempo en el que la tecnología corre más rápido que la capacidad colectiva de comprender sus consecuencias. La inteligencia artificial, la digitalización y los algoritmos están transformando el trabajo, las relaciones, la educación, la comunicación e incluso el modo de percibirnos a nosotros mismos. Es dentro de este cambio de época que el papa León XIV, con la encíclica Magnifica Humanitas, entrega a la Iglesia y al mundo una pregunta decisiva: ¿qué idea de ser humano queremos custodiar en el tiempo de la inteligencia artificial?

La encíclica indica inmediatamente lo que está en juego, “la magnífica humanidad creada por Dios se encuentra hoy frente a un momento decisivo: elevar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad santa, donde Dios y la humanidad habitan juntos”. No es una reflexión abstracta sobre la tecnología. Es una visión que llama a comunidades educadoras, instituciones, Tercer Sector y Iglesia a custodiar lo humano dentro de las transformaciones del presente, indicando una dirección clara para el futuro. Por esto Salesiani per il Sociale reconoce en Magnifica Humanitas una trayectoria profundamente cercana a su propia misión educativa y social.

“Custodiar lo humano y organizar la esperanza”

La reflexión del papa León XIV encuentra un eco profundo en el compromiso cotidiano de las obras sociales salesianas. Lo subraya el padre Francesco Preite, presidente nacional de Salesiani per il Sociale:

“La encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV entrega a la Iglesia y a la sociedad una palabra necesaria sobre el tiempo que estamos viviendo. La inteligencia artificial y las nuevas tecnologías no son solamente instrumentos técnicos: inciden en la vida de las personas, en la educación, en el trabajo, en la libertad, en las relaciones y en la calidad de la democracia. Como Salesiani per il Sociale – Red Asociativa APS acogemos este llamado como una responsabilidad educativa y pública. La transformación digital puede abrir nuevas oportunidades, pero puede también generar exclusión, dependencias, desigualdades y nuevas formas de marginalidad, sobre todo para los menores y los jóvenes más vulnerables.

Por esto sentimos el deber de promover un uso humano, ético y responsable de la innovación, orientado a la dignidad de la persona, a la tutela de los menores, al bien común y a la justicia social. Educar, hoy, significa también acompañar a los jóvenes a permanecer libres, críticos y protagonistas dentro de la transformación digital. En el surco del carisma de Don Bosco, queremos continuar estando junto a los jóvenes no solo en las pobrezas ya conocidas, sino también en las nuevas fragilidades producidas por el cambio tecnológico. El desafío de la inteligencia artificial pide a las comunidades educativas, a las instituciones, al Tercer Sector y a la Iglesia una nueva alianza educativa, capaz de custodiar lo humano y de organizar la esperanza”.

Una presencia educativa junto a los menores más frágiles

Hoy la red nacional de Salesiani per il Sociale cuenta con treinta y tres casas hogar, cuarenta y cinco centros diurnos, cientos de obras sociales y proyectos educativos difundidos desde el norte hasta el sur del país. Lugares en los que miles de menores encuentran cada día adultos capaces de acompañar, sostener y custodiar su crecimiento. Es una misión que nace del corazón del carisma de Don Bosco. Don Bosco comprendió antes que muchos otros que los jóvenes más frágiles no piden solo asistencia, sino relaciones capaces de generar confianza, dignidad y futuro. Hoy, en la época de la inteligencia artificial, esa misma intuición educativa continúa iluminando el presente.

Las nuevas pobrezas educativas en la era digital

La pobreza educativa hoy no coincide ya solamente con la falta de acceso a la escuela o a la cultura. Significa también estar excluidos de las competencias necesarias para habitar críticamente el mundo digital, crecer dentro de relaciones cada vez más frágiles, estar expuestos a la dependencia tecnológica, a la manipulación de los algoritmos, a la soledad social y al aislamiento. Significa, sobre todo, arriesgarse a ser reducidos a datos, prestaciones y números. Por esto la encíclica insiste en el hecho de que “más potente no significa necesariamente mejor”. El criterio decisivo sigue siendo la dignidad de la persona. Y es precisamente aquí que la misión educativa de Salesiani per il Sociale encuentra de modo profundo el magisterio del papa León XIV.

Ningún algoritmo puede sustituir una relación educativa

Cada día Salesiani per il Sociale trabaja para custodiar lo que ninguna tecnología podrá nunca sustituir: la relación educativa. La encíclica lo afirma con claridad, “las llamadas inteligencias artificiales no viven una experiencia, no poseen un cuerpo, no atraviesan la alegría y el dolor, no conocen desde el interior lo que significa amor, trabajo, responsabilidad”. Por esto el desafío educativo del presente no puede limitarse a la alfabetización tecnológica. Es necesario acompañar a los jóvenes a permanecer humanos dentro de la transformación digital, ayudándolos a convertirse en personas libres, conscientes, críticas y capaces de habitar la tecnología sin convertirse en sus prisioneros.

Comunidades educadoras para no dejar a nadie atrás

El papa León XIV advierte sobre el riesgo de una sociedad en la que “confiar, de hecho, a un algoritmo el poder de seleccionar quién merece y quién no significa redefinir los confines de las posibilidades humanas”. Es un paso decisivo. Porque en las periferias educativas y sociales que Salesiani per il Sociale atraviesa cada día, el riesgo de la exclusión no es teórico. Es real y concierne al acceso a la instrucción, al trabajo, a la participación y a los derechos. Custodiar lo humano hoy significa construir comunidades educadoras capaces de no dejar atrás a nadie, promover alianzas entre escuela, Tercer Sector, familias, instituciones y Iglesia, crear espacios en los que niños y adolescentes puedan experimentar escucha, participación y futuro. Significa continuar estando en los territorios más frágiles del país con una presencia educativa concreta, cotidiana y competente.

Educar para la libertad en la era de la inteligencia artificial

Salesiani per il Sociale mira a las nuevas tecnologías y a la inteligencia artificial no con miedo, sino con discernimiento educativo. Para Salesiani per il Sociale educar significa ayudar a los jóvenes a desarrollar pensamiento crítico, responsabilidad y capacidad de discernimiento, acompañándolos a convertirse en protagonistas de su propia vida y ciudadanos conscientes.

Constructores de comunión en el tiempo de la IA

La expresión elegida por el papa León XIV para cerrar la encíclica parece hablar directamente también a la misión educativa salesiana: ser “constructores de comunión, no arquitectos de Babel”. En un tiempo que arriesga confundir velocidad y progreso, conexión y relación, eficiencia y dignidad, Salesianos para lo Social continúa eligiendo estar junto a los jóvenes más vulnerables para custodiar lo que hace realmente humano el futuro. Porque la tecnología puede transformar el mundo, pero solo relaciones auténticas, comunidades educadoras y responsabilidad compartida pueden transformar la vida de las personas. Y cada vez que un joven frágil es recibido, escuchado y acompañado continúa viviendo la profecía educativa de Don Bosco, incluso en el tiempo de la inteligencia artificial.

Related News​

Scroll al inicio
This site is registered on wpml.org as a development site. Switch to a production site key to remove this banner.